domingo, 21 de octubre de 2007

CUENTA QUIEN CUENTA CUENTOS...

“Un cuento no es de quien lo crea, si no de quien lo cuenta y al momento de ser contado, pasa a ser de quien lo escucha, para que sea nuevamente contado y nuevamente escuchado... este es el ciclo evolutivo de un cuento; Nace, crece, se reproduce, crece, se reproduce, crece... y nunca muere; pues siempre va a haber alguien dispuesto a contarlo y siempre va a haber alguien dispuesto también a escucharlo”
Ivan Mantilla "Manoblanca"

Basado en este argumento, que espero no lo tomen como una apología al plagio, me dispongo a colgar en mi blog uno de los cuentos, creo yo; mas contados en toda Latinoamérica, a tal punto de convertirse en un cuento que muchos clasifican como de tradición oral.
En realidad no sé quien es el autor, pero alguna vez escuche contarlo y me dejo una suerte de sensaciones encontradas y hermosas, por ese motivo les quiero compartir la versión que yo cuento y que espero que sea de su total agrado.




Los Sentimientos
En el principio de los tiempos; de las noches y de los días; cuando DIOS estaba jugando con barro, pensó en crear una autentica obra de arte, algo o alguien a quien "ÉL", pudiera darle el control de todo sobre la faz de la tierra, un ser a imagen y semejanza suya que sé haría cargo de todo lo que "ÉL" creara. Algo perfecto, pulcro y bello y que se llamaría: “Hombre”. Este ser haría las veces de administrador de su ultimo capricho, un sitio de descanso, donde venir a pasar ratos de verdadero esparcimiento y jolgorio, sitio al que le pondría por nombre: “EL PARAISO... night club”. Y claro, también pensó en la mujer, obviamente no se podía olvidar de esa gran ayuda para los no muy amenos menesteres del hogar; algo así como una compañera de batalla que atendiera a su magnánime creación; algo así como una mesera con mini mini... falda y que de paso; bien sea dicho satisfajera esas ansias de autocomplacencia masculina. Además, quien iba a atender a su hijo cuando este se graduara y lo mandara de excursión por estas tierras. Pero bueno ese es otro cuento que se los contare después.
Sucede que hace mucho, mucho tiempo, es mas, una semana antes de que DIOS creara al hombre, pensó en darle unas bases o parámetros que dictaran su personalidad, algo así como las leyes que rigieran su forma de ser. Como por ejemplo: la pasión, la verdad, la mentira, la esperanza... ETC. Bueno a todas esas bases o parámetros las vamos a llamar... "sentimientos". Ese día estaban todos los sentimientos acostados bajo la sombra de uno de los pocos arbustos que se habían creado, pues hasta ese momento DIOS solo había creado, el día con sus soles y la noche con sus lunas, los mares y ríos, las montañas y praderas, y un árbol de roble inmensamente grande que estaba ubicado en todo el centro de la tierra, y que se podía ver desde todos los rincones del mundo. Y allí estaban todos esperando el llamado del jefe supremo, cuando de pronto alguien dijo:
-Aaahhhh que pereza- era la pereza.
-Huy si esta espera esta muy aburrida- dijo el aburrimiento.
-Ay, ya dejen de quejarse, que esto se compone- dijo el optimismo
-Ya sé, ya sé, porque no jugamos al escondite- dijo la locura- se trata de que el que la quede debe ir hasta el árbol de roble que esta en la mitad de la tierra y empezar a contar de uno en uno hasta un millón, sin mirar para atrás y cuando termine dice ni por delante, ni por detrás, ni por los lados y sale a buscar a todos los demás que en ese momento deben estar escondidos......
-Nooooo eso es muy largo, que pereza- dijo la pereza
-Si, si, si, juguemos dijo la alegría saltando en una pata
-Ya deje la saltadera gritó el malgenio
-Fresco dijo la tranquilidad, No se disguste
-Yo no se eso es muy feo... bueno si juguemos, o... no mejor yo no juego, o si? Ah yo no sé – dijo la indecisión -Juguemos algo pero sin pelear- dijo la ternura (que era, como gay)
-Bueno, bueno ya, vamos a jugar a lo que dice la locura- replico la justicia
-Y por que lo que dice la locura, no ve que yo también tengo otro juego- acotó la envidia
-Bueno esta bien diga su juego- dijo la justicia
-No, ya no que tal, ahora no- respondió la envidia
-Entonces levanten la mano los que quieren jugar- exclamo entusiasmada la justicia
-Yo juego, pero no levanto la mano- dijo la pereza
-Yo no se pero aquí va a pasar algo malo, lo presiento; Algo muy malo- advirtió el pesimismo
-Ayyy no diga eso, tranquilo que no va a pasar nada- dijo el optimismo
-Bueno juguemos lo que sea, pero yaaaa-grito desesperado el malgenio
-Listo pero ¿quien la queda?-pregunto la alegría
-Noooo yo no cuento hasta un millón ni loco- exclamo la pereza
-La ternura dijo que él quería quedarla- dijo la mentira
-Si, si, si, que la quede el gay- dijo la maldad
-Ayyyy no, si vamos a empezar con eso, mejor no juego- dijo el ga... la ternura
-Ya no mas- sentencio la justicia, yo creo que la debe quedar la locura, ya que el fue quien propuso el juego
-Listo, listo yo la quedo, yo la quedo- dijo la locura
-Y por que la va a quedar el?, No ve que yo también la puedo quedar- dijo la envidia
-Bueno entonces quédela- dijo la justicia
-No ya no, que tal - puntualizo la envidia
-Entonces la quedo yo- dijo la locura- y salió corriendo y saltando hasta el árbol de roble que esta en la mitad del mundo y empezó a contar tan fuerte que todos lo podían escuchar. Al mismo tiempo todos los "sentimientos" salieron a esconderse, unos para un lado, otros por otro lado, la pereza por ahorrarse la pereza de buscar un sitio de escondite, se fue detrás de la locura y se escondió al otro lado del árbol.
La indecisión iba de un lado para otro- aquí es un buen sitio, no, no aquí no, mejor aquí, no tampoco ahhh yaaaa sé, allá.. No allá es muy feo... La esperanza se escondió en el horizonte, la tranquilidad en el fondo del océano, el pesimismo decía- para que me escondo si me van a encontrar, además aquí va a pasar algo malo. Yo ya les dije. -No fresco, venga nos escondemos los dos y vera que no nos encuentran, y si eso sucede, pues la quedamos los dos-decía el optimismo. La justicia se amarró una balaca en su cabeza y subió a la montaña más alta, para vigilarlos a todos, la pasión se arrojo al fondo de un volcán, la mentira se escondió en la luna, pero mentira estaba en un arbusto. La verdad se escondió en el sol que nos ilumina, la lujuria se escondió detrás de un matorral, sobre un bulto de paja, el malgenio como no encontraba donde esconderse se enfado y no jugó. En fin todos los sentimientos se habían escondido, menos uno: el amor, porque a todos los sitios que llegaba, encontraba a alguien que ya estaba ocupando ese puesto, hasta que le toco ir por allá y meterse dentro de un matorral de hierba mala, venenosa y con puyas. Cuando de pronto un grito se escucho como un rayo “ ni por delante, ni por detrás, ni por los lados” – era la locura que había terminado de contar hasta un millón, y se disponía a buscar al resto de sus compañeros, pero fue un ruido el que llamo su atención, un ruido que provenía del otro lado del árbol de roble, al asomarse se dio cuenta que aquel ruido eran los ronquidos de la pereza que se había quedado dormida en su escondite. - un, dos, tres por la pereza- grito la locura y salió saltando a seguir buscando al resto de sus amigos. En el camino se encontró con la indecisión, que no había encontrado donde esconderse. Un, dos, tres, por la indecisión. En ese momento salto la envidia vociferando maldiciones – al por que si lo encuentran y a mi no, es que me quieren ignorar o que- un, dos, tres, por la envidia dijo la locura y siguió adelante y encontró a la esperanza, a la tranquilidad, se asomo al volcán y allí vio a la pasión ardiendo. Siguió y siguió -un, dos, tres por la mentira que esta detrás de ese arbusto, "yyyyy quemo la olla, porque yo no estoy en ese arbusto"- decia escondida la mentira, y salió la verdad –no sea mentiroso que usted si esta ahí en el arbusto- poniendose enevidencia; un, dos, tres por la verdad, dijo la locura. y así poco a poco fue encontrándolos a todos. Un, dos, tres por el pesimismo y el optimismo –si ve, si ve yo le dije que nos iban a encontrar, refutaba el pesimismo. – tranquilo, no pasa nada, de eso se trata el juego, le respondía el optimismo. La ternura venia corriendo muy asustada. Un, dos tres por la ternura, pero a usted que le paso, le pregunto la locura. -es la lujuria que me esta acosando
-eso es pura paja, pura paja- dijo la lujuria asomándose por entre el matorral. En ese momento se agruparon todos alrededor de la ternura para saber mas detalles, oportunidad que aprovecho el chisme para llamar aparte a la locura, - venga, .. Usted sabe donde esta el amor... no sé, no me consta pero dicen que esta detrás de esos chamizos... pero si le preguntan yo no sé... usted no me ha visto- y se fue perdiendo entre el tumulto. Al saber esto la locura salió corriendo hacia donde se hallaba el amor, pero como no podía pasar, pues se puyaba; entonces decidió buscar un palo para hurgar ese matorral y así hacer que el amor saliera. Hurgo y hurgo varias veces en vano e intento mas fuerte, pero esta vez sintió un quejido. -un, dos, tres por el amor. y salió el amor de esos chamizos, pero salió llorando, y lloraba lagrimas de sangre, pues la locura cuando hurgo con el palo aquel chamizal, lastimó sus ojos, a tal punto que lo dejo ciego. En ese momento todo fue un caos, la ternura gritaba, todos corrían de un lado para otro -si ve yo les dije que aquí iba a pasar algo – acotaba el pesimismo.
-uyyy no que aburrido ser ciego- decía el aburrimiento. Al darse cuenta de esto la justicia salió corriendo montaña abajo, pero cuando iba en la mitad de su camino, la maldad le hizo zancadilla y la justicia rodó cuesta abajo. -que lo linchen- dijo la maldad, haciéndose el sano -la tranquilidad llego para darles a todos calma, -la esperanza decía- tranquilo amor no llore que eso mañana va a estar mejor. La justicia que acababa de aterrizar de aquel costalazo, se levanto con la balaca que le tapaba los ojos y un pie partido, pero así llegó hasta el lugar de los hechos. Porque la justicia cojea pero llega. Y cuando ya todos estaban encima de la locura para hacerlo pagar por lo que hizo, la justicia levanto una espada y dijo – ya no mas, díganme como sucedió... - hmm que tal, y por que le saco los ojos a el solo... –murmuraba a lo lejos la envidia... acaso es que yo no tengo ojos. La justicia después de escuchar todo sentenció: como la locura a dejado ciego al amor yo lo condeno a que de ahora en adelante él sea su lazarillo, y se convertirá en sus ojos por el resto de la eternidad. Por eso desde esos tiempos en que se jugo al escondite por peimera vez en la tierra, se dice que el amor es ciego y que siempre, siempre... va acompañado por la locura.

1 comentario:

Erika Cordero dijo...

Hola Ivan... Felicitaciones porque has seguido adelante con tu pasion que es la cuenteria, sabes que este cuento de los sentimientos me encanta desde la primera vez que me lo contaste. Te felicito por todo lo que has logrado, sigue adelante...Cuidate mucho.

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Florida Blanca, Santander, Colombia
Narrador de historias, mitos, leyendas y cuentos urbanos, (o sea cuentero) desde 2004. Formado en el Instituto Municipal de Cultura de Bucaramanga.